SELECCIÓN TEXTOS LITERARIOS

El rasguño (Raymond Carver)

Me desperté con una mancha de sangre reseca

pegoteada sobre uno de mis párpados. Un arañazo,

profundo, cruza transversalmente las arrugas de mi

/frente.

Sin embargo, últimamente, he estado durmiendo

/solo.

Y me pregunto por qué un hombre, incluso en un

/mal sueño,

alzaría la propia mano para lastimarse la cara.

Esta mañana pretendo responder esta pregunta

y otras similares, mientras observo en silencio

mi rostro que se refleja en los cristales de la ventana.

 

Miedo (Raymond Carver)

Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa. / Miedo de quedarme dormido durante la noche. / Miedo de no poder dormir. / Miedo de que el pasado regrese.

Miedo de que el presente tome vuelo. / Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta. / Miedo a las tormentas eléctricas. / Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla. / Miedo a los perros aunque me digan que no muerden. / ¡Miedo a la ansiedad!

Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto. / Miedo de quedarme sin dinero.

Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer. / Miedo a los perfiles psicológicos.

Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera. / Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre. / Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.

Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía. / Miedo a la confusión.

Miedo a que este día termine con una nota triste. / Miedo a despertarme y ver que te has ido.

Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado. / Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo. / Miedo a la muerte. / Miedo a vivir demasiado tiempo. / Miedo a la muerte.

Ya dije eso.

Consejo amistoso a un montón de jóvenes (Charles Bukowski)

Vayan al Tibet / monten en camello. / lean la Biblia / tiñan sus zapatos de azul. / déjense la barba. / den la vuelta al mundo en una canoa de papel / suscríbanse al Saturday Evening Post / Mastiquen sólo por el lado izquierdo de la boca / cásense con una mujer que tenga una sola pierna y aféitense con navaja

y graben su nombre en el brazo de ella

lávense los dientes con gasolina / duerman todo el día y trepen a los árboles por la noche. / sean monjes y beban perdigones y cerveza. / mantengan la cabeza bajo el agua y toquen el violín / bailen la danza del vientre delante de velas rosas / maten a su perro / preséntense al Alcalde / vivan en un barril / pártanse la cabeza con un hacha / planten tulipanes bajo la lluvia.

Pero no escriban poesía.

 

Buitres (Franz Kafka)

Érase un buitre que me picoteaba los pies. Ya había desgarrado los zapatos y las medias y ahora me picoteaba los pies. Siempre tiraba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego proseguía la obra.

Pasó un señor, nos miró un rato y me preguntó por qué toleraba yo al buitre.

-Estoy indefenso -le dije- vino y empezó a picotearme, yo lo quise espantar y hasta pensé torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy fuertes y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificar los pies: ahora están casi hechos pedazos.

-No se deje atormentar -dijo el señor-, un tiro y el buitre se acabó.

-¿Le parece? -pregunté- ¿quiere encargarse del asunto?

-Encantado -dijo el señor- ; no tengo más que ir a casa a buscar el fusil, ¿Puede usted esperar media hora más?

– No sé -le respondí, y por un instante me quedé rígido de dolor; después añadí -: por favor, pruebe de todos modos.

-Bueno- dijo el señor- , voy a apurarme.

El buitre había escuchado tranquilamente nuestro diálogo y había dejado errar la mirada entre el señor y yo. Ahora vi que había comprendido todo: voló un poco, retrocedió para lograr el ímpetu necesario y como un atleta que arroja la jabalina encajó el pico en mi boca, profundamente. Al caer de espaldas sentí como una liberación; que en mi sangre, que colmaba todas las profundidades y que inundaba todas las riberas, el buitre irreparablemente se ahogaba.

(Bertolt Brecht, 1953)

Estoy sentado al borde de la ruta,
el conductor cambia la rueda.
No me gusta el lugar de donde vengo.
No me gusta el lugar adonde voy.
¿Por qué miro el cambio de rueda
con impaciencia?

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